Quien mucho abarca

EUCIMA 2016. Fotografía de Gregorio Castro.

 

 

Cada mes de abril se celebra en Madrid un increíble festival de circo llamado EUCIMA. A pesar de haber acudido varios años, éste ha sido el primero en el que he podido acampar y disfrutarlo casi en su totalidad. El encuentro reúne tanto a principiantes como a artistas circenses de todo tipo, los organizadores trabajan de forma voluntaria y todo el mundo comparte lo que sabe con los demás. Mi madre lo llama "el festival de perroflautas". Y es que ahí sólo vamos a hacer cosas inútiles.

 

Hace ya un tiempo, cuando la universidad era el eje central de mi día a día y aún no había empezado a viajar como lo hago ahora, estaba obsesionada con un problema: Mi incapacidad para centrarme en una sola disciplina. Tenía 21 años y ya había pasado por cuatro años de formación universitaria en audiovisuales, dos de teatro, otros dos de circo, y cursos de stand-up comedy, improvisación y realización de cine. Había formado, alimentado y abandonado una productora de cortos, dos blogs y una banda de rock. Sabía montar en monociclo, pero no muy bien. Sabía tocar la guitarra, pero no muy bien. Sabía hacer un millón de cosas, pero nunca llegaba a profundizar en ninguna, y eso me causaba una frustración y una sensación de fracaso desesperantes.

 

Pero entonces decidí invertir todo mi dinero y mi tiempo en algo totalmente improductivo: viajar - y hacerlo sola, durante tres meses. Y sólo cuando lo hice entendí que no tener una sola vocación clara no es señal de que algo falla en ti, sino que la idea de que resulta necesario tenerla es una trampa arraigada en el pensamiento colectivo. ¿Cuál era, realmente, el verdadero problema de que yo no profundizara en una sola materia? Simplemente, que no resultaba productivo. Yo invertía tiempo y esfuerzo en aprender algo que luego no se convertía en algo próspero, es decir, un salario fijo o la posibilidad de conseguirlo. Por esta razón, mucha gente decide no empezar a aprender una disciplina que le provoca curiosidad:  porque ser multidisciplinar implica que no todo lo que haces es "útil". Si cierta actividad sólo va a ser un hobbie, ¿para qué invertir tiempo y dinero en ella? No, la satisfacción personal es un lujo que sólo nos podemos permitir si va adherido a un resultado medible, tangible. Y desde luego, ése no es el caso de hacer el pino o lanzar pelotas al aire.

 

Fotografía de Gregorio Castro.

 

Uno de los grandes fallos de nuestro sistema escolar es el poco espacio que deja a la experimentación. De pronto nos encontramos a las puertas de los estudios superiores, con 18 años y sin tener ni idea de lo que queremos, eligiendo una única profesión en la que vamos a centrar nuestros próximos años a golpe de "a ver qué tiene más salidas". Y no se te vaya a ocurrir cambiarte de carrera a mitad de camino, o empezar alguna actividad que te distraiga de tus estudios. Porque entonces te quedas atrás. Y no quieres quedarte atrás. Quieres ser el primero. En el sistema que nos rige, debes luchar por ser el mejor en "lo tuyo".

 

En los tres meses que duró mi primer viaje comencé a aprender habilidades que nunca terminé, o que no volví a hacer, como tocar la batería o preparar tortas argentinas. Y era consciente de ello, porque sólo me quedaba unos días en la misma ciudad. Todo lo que hice (o no hice) aquellos tres meses fue, sencillamente, porque sí. Y así fui descubriendo qué me gustaba y qué no, por dónde iban los tiros, porque sólo al comparar se puede elegir con criterio.

 

Esto es precisamente lo que falta en los colegios de este país, y lo que ocurre cada año en el EUCIMA: los participantes aprenden, durante unos días, las nociones básicas de disciplinas (que ya de por sí son consideradas inútiles por la sociedad) que puede que no sigan desarrollando cuando vuelvan a casa. Todo el mundo sabe un poco de esto o de aquello, aunque se centren en algo concreto, porque no están buscando la rentabilidad, sino el aprendizaje. Y lo más increíble es que muchos de los organizadores estudian carreras conocidas como "complicadas": Ingenierías, Medicina, Biología. Este fin de semana he visto a un ingeniero aeronáutico haciendo increíbles figuras subido a una tela, y no se me ocurre forma más representativa de desmontar el bulo de que, si combinas varias vocaciones, nunca triunfarás en ninguna de ellas. A lo mejor lo que deberíamos hacer es cambiar nuestra idea de lo que significa "triunfar", o dejar de darle tanta importancia.

 

Fotografía de Gregorio Castro.

 

Desde la infancia, las personas adultas nos enseñan a construir nuestra identidad en torno al oficio que elegimos. La pregunta "¿Qué quieres ser de mayor?" lo deja bien claro: ser, qué quieres ser. A mí me habría encantado que alguien me hubiera preguntado, en su lugar, "¿Qué cosas quieres hacer de mayor?" (¡Imagínate decirle a tu yo de pequeña que ibas a acabar subida en un monociclo!) Definirnos de formas más verdaderas me parece un ejercicio necesario, porque mientras nuestra profesión siga limitando quiénes somos, cualquier paso que demos fuera de esa profesión será percibido como una falta de consistencia, en vez de una oportunidad para expandirnos.

 

En un sistema económico-social que nos espolea para que nos pisemos los unos a los otros con el fin de copar la pirámide laboral que hayamos escogido casi a ciegas, lo revolucionario es trepar tantas pirámides como queramos, sólo en la medida que nos dé la gana, dándonos la mano en vez de patadasTenemos que empezar a entender que las personas que eligen dedicar toda su vida a un solo oficio valen lo mismo que las que saltan de uno a otro. Por eso seguiré acudiendo al EUCIMA, y por eso este verano volveré a lanzarme a un nuevo viaje.

 

Porque quien mucho abarca, poco aprieta, pero a ver quién ha decidido que apretar es la clave para ser feliz.

 

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Comments: 6
  • #1

    Rosa (Thursday, 05 May 2016 15:31)

    Genial, romántico e idílico. Loable y divertido. La vida son muchas cosas, también (no sólo) esto.

  • #2

    Wis (Saturday, 07 May 2016 08:02)

    Me gusta, yo creo que suelo expresar la misma idea o similar diciendo que en la sociedad de hoy se valora mucho el producto, y no el proceso. Por eso los procesos que requieren un esfuerzo como poco medio, caen en seguida. A no ser que estén reforzados desde la sociedad como correr o salir en bicicleta. La gente no disfruta de aprender, quieren aprender para algo con un objetivo y una meta en mente, algo que justifique el sufrimiento... es aterrador. La gente tira una pelota tres veces al aire y te dicen, "ves? yo no puedo hacer esto", y yo pienso... valientes cojones.

  • #3

    Revolution on the Road (Saturday, 07 May 2016 11:21)

    Gracias, Rosa! Sí, claro que la vida son muchas cosas, en el artículo hablo de esto porque es algo que se invisibiliza y porque es lo que yo conozco.

    Wis, gracias a ti también :) Estoy totalmente de acuerdo contigo. A mí siempre me ha pasado que algunas personas que están cursando carreras muy complicadas se jactan de su propio sufrimiento y usan mi falta de éste para colocarse por encima de mí (en plan "tú no sabes lo que es partirse el lomo a estudiar"). Y no, no sé lo que es, porque he elegido otra cosa, y me parece igual de válido.

  • #4

    Inés F (Sunday, 14 May 2017 13:44)

    No suelo dejar comentarios en los artículos pero he sentido una tremenda necesidad de hacerlo en este.

    GRACIAS, gracias por dejar por escrito una reflexión a la que muchos nos acercamos pero pocos nos atrevemos a tomarla como verdadera, precisamente por el hecho de que todo el mundo pasa la vida enseñándote lo contrario. Es triste pero para la gente "normal, madura, etc" lo que merece la pena en la vida es aquello que te puede dar beneficio económico "seguro".

    Se rieron de mi cuando con 12 o 13 años iba diciendo que quería ser actriz, intentaron evitar que entrara en un bachillerato de artes plásticas, me echaron la charla de "eso que quieres hacer es muy difícil y como es obvio que no lo vas a conseguir..." cuando a los 18 vieron que todos mis esfuerzos los ponía en el baile y ahora que estudio circo en la universidad muchos me dan por un caso perdido y se llevan las manos a la cabeza mientras que, por el contrario, yo cada vez siento que aprendo más de la vida, de mi misma, de las personas y de la felicidad.

    Así pues, si alguien duda por estas cuestiones de embarcarse en nuevas aventuras y de casualidad lee este artículo y este comentario, me gustaría animarle a que se lanzara. Que la vida son dos días y es mejor arrepentirse de lo hecho que vivir para siempre con la duda, porque puede que no llegues al puerto que esperabas, pero que por el camino vivirás experiencias enriquecedoras es indudable. ¡Un saludo a todos!

  • #5

    Elisa (Revolution on the Road) (Friday, 19 May 2017 17:26)

    Hola, Inés. Mil gracias por tu comentario, me emocionó leerlo. Es fantástica la sensación de empatizar tanto con una persona a quien no conoces. Gracias por tus palabras y mucho ánimo con todo lo que haces!! :)

  • #6

    custom essay writing service (Wednesday, 06 September 2017 12:12)

    I am very happy to read this. This is the kind of manual that needs to be given and not the random misinformation that’s at the other blogs. Appreciate your sharing this best posting.