"Que estemos en la calle es el reflejo de lo que viven ellas con la violencia": Entrevista a las mujeres en huelga de hambre de Sol

 

Desde hace 12 días se puede encontrar en la Puerta de Sol una parcela que se ha llenado de velas y zapatos rojos. Al acercarse, una puede notar cómo los gritos y las risas que inundan la plaza son sustituidos por el silencio incómodo de las personas que leen los carteles del suelo: en ellos, los datos de las mujeres asesinadas en los últimos años a manos de sus parejas o ex parejas.

 

Dentro de la carpa que preside esta escena hay seis mujeres. Son integrantes de Ve-la luz, asociación gallega de víctimas de violencia de género, y llevan los últimos 12 días en huelga de hambre para exigir a los partidos políticos que pongan fin a esta situación. Sobre la mesa, su propuesta: una lista de 25 puntos, entre ellos crear una nueva Ley de Violencias Machistas que se pueden consultar aquí que cubra los fallos y agujeros de la Ley de Violencia de Género (entre otras), para frenar el alarmante número de feminicidios que a día de hoy sigue creciendo.

 

Tengo la suerte de poder entrevistar a Gloria Vázquez, portavoz del grupo . Está cansada y se le nota, pero aun así sonríe y bromea. Para mí es un honor sentarme a su lado y escucharla.

 

 

¿Quiénes sois vosotras? No sólo como Ve-la luz, sino como personas, como feministas.

 

Todas somos mujeres que hemos vivido violencia machista, aunque una de cada tres mujeres viven violencia machista en el mundo, pero a nosotras nos tocó vivir ese marco dentro de la pareja. Algunas lo han vivido en la infancia por sus padres, otras lo han vivido de otra forma, como el caso de Martina, una compañera, que asesinaron a su hermana el año pasado. Ella no está aquí porque está en procedimientos judiciales y va y viene. Asesinaron a su hermana tras pedir - no pedir, suplicar - ayuda. Y nadie fue capaz de detenerlo en las instituciones porque ella no llegó a ir a la comisaría.

 

Entonces, ¿cómo se os ocurre esta idea? Imagino que a partir de vuestra experiencia...

 

Sí, Ve-la luz nace en el 2009 a raíz de nuestra experiencia porque era desolador lo que te encontrabas, de ver las campañas de "Hay salida", "Denuncia", y cuando comienzas es tremendo lo que vives. Ni teléfonos ni nada, todo fallaba como una escopeta de feria. Yo salí, me fue bien, pero es que era imposible que esas mujeres fueran capaces de seguir adelante con los recursos que les estaba dando el Estado.

 

O sea que os aplicáis al pie de la letra aquello de que "lo personal es político"...

 

Efectivamente. Las situaciones que se vivían en ese momento y que se viven ahora son tremendas. El hecho de que estemos en la calle no deja de ser el reflejo de lo que viven todas las mujeres con la violencia, lo que pasa es que no tienen voz, o no se han unido... pero muchas mujeres y menores están viviendo uno de los mayores desamparos: estar en la calle, sin protección, ocultándose. Y esto hay que frenarlo. En 2017 llevamos 15 mujeres asesinadas y sólo una había denunciado, yo creo que es un dato muy importante.

 

¿Qué crees que hace falta? Tenéis una lista con 25 puntos que exigís al Gobierno...

 

El primero [impulsar una Ley Integral de Violencias Machistas] yo creo que es el más importante para todas. Nosotras entendemos que no se debe meter todo en la Ley de Violencia de Género que se hizo en 2004. Hay que tener consciencia del bagaje que ha tenido esa ley y que se debe mantener. También ha generado que esto se visibilizara mucho más: el 70% de las mujeres asesinadas en este país lo son dentro del marco de la pareja y de la ex pareja. Nosotras proponemos que haya una Ley Integral de Violencia Machista, creada ahora en 2017. Y que se incluyan la Ley Integral de Violencia de Género de 2004, la Ley de Trata... Porque de la única forma en la que vamos a avanzar es especializando, no sólo visibilizando. No tiene sentido meterlo todo en el mismo saco. Nosotras hemos hecho esa propuesta, que es más lógica y coherente: impulsar la especialización y que se trabaje con las organizaciones que están en la calle para saber qué acciones tomar con cada ley. De momento no hemos tenido respuesta de ningún partido.


O sea que la idea sería hacer una ley que fuera como un paraguas y abarcara varias leyes referentes a distintas formas de violencia machista.

Sí, aunque yo prefiero verlo más bien como un tronco, por la solidez. Y que de ese tronco salgan distintas ramas.

¿Cómo estáis viviendo la huelga de hambre?

Hasta ahora la hemos llevado bien dentro de todo lo que nos ha caído encima: frío, lluvia, nieve, viento...

 

Bueno, sois gallegas, sois fuertes.

Yo soy gallega, sólo somos dos gallegas. Ve-la luz empieza en Galicia y va tejiendo red entre las distintas mujeres que viven esto y que esas mujeres ayuden a otras, porque son las que mejor conocen el proceso. Dede Ve-la luz empoderamos. Cada mujer que llega nos pregunta cómo puede pagar por lo que ha recibido... y yo siempre les digo: "El momento del pago será cuando tú ayudes a otra". En cuanto a la huelga de hambre, ha llovido muchísimo y no se ha portado nada bien el Ayuntamiento, nos ha dado una carpa de verano en plena lluvia, decían que la estaban probando y se nos mojó todo. También se llevaron nuestra ropa para lavarla y secarla pero nos la trajeron mojada a las nueve de la noche. No teníamos tiempo de maniobra y me acerqué al Corte Inglés y compré sacos para pasar la noche. Hacía muchísimo frío y se anunció en redes que necesitábamos mantas... y la gente estuvo trayéndonos mantas hasta las seis de la mañana. Yo en cada entrevista que doy digo lo mismo a toda la gente que está viniendo: gracias, gracias y gracias. Porque han estado atentos de nosotras, todo el rato bajan a cubrir cualquier necesidad...

 

(continúa después de la foto)

 

 

O sea que estáis recibiendo buena respuesta.

Hay muy buena respuesta y yo creo que estamos más sensibilizados de lo que creemos. Gente de todas las edades. Y no puedo decir que vengan más mujeres que hombres, es algo que me ha sorprendido. Aquí firman hombres y mujeres de todas las edades, todo tipo de personas y casi todo el tiempo están felicitándonos.

Yo ayer me pasé por aquí y hubo un problema con un chico que estaba aquí con vosotras, que parecía no tener casa y que se encendió un porro. Y cuando le pedisteis que se fuera, se fue gritando "las maltratadoras sois vosotras".


Sí, y antes de hacer eso golpeó una silla. Mi compañera le había dicho que no lo quería aquí. Por la mañana vino Pamela Palenciano a hacer su monólogo, y del dinero que se recolectó él se estaba quedando algo, pero se le permitió porque yo entiendo que hay mucha gente que pasa muchas penalidades y es así. Era un chico que vivía en la calle y hay que ser conscientes de esta situación. Pero este chico estaba muy metido, empezó a fumar porros y nosotras somos contrarias a todo eso. Y él estuvo apoyándonos y todo muy bien, pero en el momento en el que mi compañera le dice que no le vamos a dejar quedarse si hace eso, él da un golpe a una silla y me pregunta si puede hablar conmigo. Y yo le digo: "Yo con personas que golpean los muebles no hablo". Y ahí se puso a gritar que éramos violentas. También hemos tenido a personajes de plataformas machistas que están por aquí, aunque violentos como tal, tres. Pero en el momento en que se ponen a hablar de las denuncias falsas y cosas así, les enchufo el megáfono con la sirena. Entonces se encabronan y se van.

 

¿Cómo os afectan estas cosas? Porque algo tan evidente como que se asesina a mujeres en sus propias casas en un número tan alto (que hay datos, que no hay que buscar mucho), me sorprende que pueda generar cualquier tipo de resistencia. Incluso el propio feminismo genera resistencia.

 

A ver, partimos de que la sociedad es machista y patriarcal. Los maltratadores están enraizados. Nosotras siempre bromeamos con que, cuando se aprueben los 25 puntos, ya nos podemos ir preparando para ir a un programa de cambio de aspecto porque nos tienen fotografiadísimas. Y los puntos que proponemos a ellos los bloquea totalmente, y la víctima queda blindada. Por eso decimos que queremos políticos valientes, que realmente quieran proteger a las víctimas y no a los maltratadores como se ha hecho hasta ahora.

 

¿Qué estáis aprendiendo de esta experiencia? ¿Cómo os está cambiando la huelga?

Pues yo llevo cuatro, así que tampoco mucho.

 

¿Llevas cuatro huelgas de hambre?

 

Sí. Y siempre valoro a la gente que viene aquí, que es muchísima. Pero cambiarme no me cambia. Hay cosas que me han emocionado como lo de ayer, cuando vino Pamela a hacer el monólogo y se oía a la gente gritar desde la otra punta de la plaza. Luego tuve que hablar y morí de miedo, pero después... Realmente lo que quiero es que se aprueben los 25 puntos y saber que las mujeres vamos en un camino real de salida. Me marca cada persona que conozco.

¿Por qué fueron las otras hueglas de hambre?

Pues mira, la primera fue para tener voz en el Parlamento de Galicia. Y lo conseguimos. La siguiente fue por una niña que estaba siendo abusada y pedía una retirada de custodia y fue una forma de presionar. También se consiguió. La tercera fue una tomadura de pelo, se rompió el compromiso al que llegamos, lo firmó el PSOE y lo incumplió.
La más larga duró un mes. Y ahora aquí estamos...


¿Os pregunta la gente si se puede unir a la huelga de hambre?

 

Sí, y les decimos que no porque para una huelga de hambre tienes que prepararte previamente. Esto es un camino duro pero aquí nadie viene a autolesionarse ni suicidarse. Hay que hacerse unas analíticas previas, unos procedimientos médicos. Tienes que venir subida de peso, porque bajas muchísimo peso, hay que ver cómo tienes los riñones... Ten en cuenta que paralizas una parte de ti cuando no comes. En las redes algunas mujeres nos decían que iban a hacer la huelga de hambre en su casa... A ver, hay diferentes formas de lucha y la difusión puede ser una de ellas, como el comunicar es otra, como el estar en huelga de hambre es otra, aunque sea más triste.

 

¿Qué perspectiva tenéis con esta huelga de hambre?

 

Que se aprueben los 25 puntos. Sin duda. Nosotras ponemos en sus manos nuestra salud. No estamos pidiendo nada que no esté legislado ya a nivel internacional. Ahora hay que ver cuántos partidos están dispuestos a incluir que a una mujer que se le asesina a su hijo cuente como víctima de violencia de género y se le dé terapia, o que un huérfano se le dé orfandad, es que estamos hablando de cosas tan básicas... Es ridículo que llevemos ya 11 días en huelga de hambre.

 

 

Tras la entrevista, le doy un abrazo y me quedo a una asamblea multitudinaria en la que Gloria también participa. Me emociona ver a tantísima gente implicarse y pienso (espero) que tal vez los grandes cambios están más cerca de lo que creemos.

 

 

Por Elisa Coll Blanco · Entrevista realizada el 20 de febrero de 2017

 

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